El
huevo de la serpiente
El huevo de la serpiente es una expresión que se popularizó a
finales de los 70, principios de los 80 y que aún hoy se
utiliza. Proviene del título de una película de Igmar Berman estrenada
en 1977.
https://youtu.be/gm_YiXXlBK8?si=wxztxu3JtYb1OCec
A mediados de los
años 30, en Europa de la primera posguerra, el trabajo, la fe y la vida
cotidiana empezaban a volverse materia peligrosa. El mundo se partía
entre los que podían quedarse y los que debían partir. Algunos migraron
a nuestro país por trabajo, otros por conservar su libertad. Traian
poco: documentos, una fotografía, un par de libros, la lengua materna
guardada en la garganta. Dejaban atrás un continente que se oscurecía y
un futuro que se encogía bajo banderas nuevas.
En ese clima se construye
una nueva Argentina con hombres y mujeres que cruzaron el océano con sus
hijos, huyendo de la guerra, el odio y las persecuciones.
Los primeros tiempos
fueron de adaptación y promesas. Buenos Aires ofrecía modernidad,
trabajo y una comunidad solidaria activa, el interior, oportunidades de
crecimiento socioeconómico a través de la posesión de tierras fértiles
pero inhóspitas y solitarias que demandaba mucho sacrificio personal y
trabajo.
La Argentina a inicio del
año 2026 cuenta con 47 millones de habitantes en casi 3 millones de
kilómetros cuadrados, con climas y recursos naturales que permite
abastecer de insumos a un sistema productivo agrícola, ganadero e
industrial.
Este número poblacional
debe hacerse cargo del costo de 1525 legisladores (329 nacionales y 1906
de las 24 legislaturas locales) más los concejos deliberantes en los
2234 municipios del país. Además de 4 millones de empleados públicos y
10 millones de integrantes de la clase pasiva (60% del presupuesto
nacional) con un sistema previsional desfinanciado. El envejecimiento
poblacional agrega el costo de solventar la salud y las discapacidades
de adultos mayores. Todo ello provoca una presión fiscal que resta
competitividad a todos los productores.
El modelo de país desde
hace más de un siglo es un esquema de déficit fiscal y sustitución de
importaciones, donde todos los costos se trasladan a precios hacia un
mercado interno reducido que monopoliza el consumo el cual no permite
siquiera amortizar el costo de una modesta matriz que permita competir
en el mercado internacional. Este modelo socioeconómico basado en una
economía cerrada, de baja productividad y estatismo excesivo, desalienta
intentos de apertura, inversiones y competitividad.
Los intentos de apertura
en distintas administraciones del estado fueron parciales, en general
apuntaron reducir el déficit fiscal apartando la participación del
estado en la producción industrial y servicios descuidando atender con
políticas adecuadas la formación de empleos genuinos en la actividad
privada, generando la proliferación de empleo público improductivo,
planes sociales, cooperativas de trabajo y emprendimientos
desarticulados de los mercados internacionales derivando recursos del
estado a la corrupción.
La Argentina es muy
competitiva a nivel mundial en la producción de granos y subproductos,
carnes de altísima calidad, energía (gas y petróleo) y minerales
críticos. De la misma manera cuenta con un estado que ha sido tomado
como recurso del poder político, que no ha legislado reglas de juego
socioeconómicas estables, seguridad jurídica para el ingreso de
capitales, aporte de tecnologías, creación de cadenas de valor
confiables y desarrollo de una industria competitiva a nivel mundial
sosteniendo leyes de facto (a veces llamadas “decretos leyes) invocando
el interés nacional o derechos adquiridos, protección de cajas
corporativas, privilegios sectoriales, impuestos distorsivos, tasas
abusivas y obstáculos que bloquean la indispensable reconversión
sociocultural.

Qué
significa preferir quedarse en casa a salir con tus amigos, según la
psicología
La ciencia explica cómo influye esta decisión en tu
salud mental y emocional
Por Aarón Caballero Illescas
Quedar con amigos es, como norma general, una de
las cosas más divertidas que se pueden hacer. Es una actividad que te
permite desconectar de la rutina, liberar estrés y mejorar tu estado de
ánimo, lo que te permite reforzar tu vínculo con ellos.
Sin embargo, hay personas que, en ciertas
ocasiones, prefieren estar en casa antes que hacer planes con sus
amigos. Aunque para muchas personas sea una decisión incomprensible, lo
cierto es que es algo totalmente normal.
Elegir quedarse en casa no quiere decir que te
hayas cansado de tus amigos o que no te apetezca verlos. La psicología
ha profundizado en esta cuestión para explicar la razón por la que
sucede este fenómeno y qué quiere decir.
Qué
significa preferir quedarte en casa
Una investigación publicada en la revista
Scientific Reports ha explicado que no es una decisión negativa ni
refleja problemas de sociabilidad. Según el estudio, la relación entre
pasar tiempo solo y el bienestar es más compleja de lo que podría
parecer.
El estudio se centró en adultos mayores de 35 años
de Reino Unido y Estados Unidos, con un total de 178 participantes. Para
ello, se les monitorizó durante 21 días para registrar de manera precisa
cómo distribuían su tiempo. Esto permitió a los investigadores analizar
la relación entre su comportamiento diario y distintos indicadores de
bienestar, como satisfacción, estrés y sensación de autonomía.
Los resultados mostraron que los días con más
tiempo en soledad se asociaban con menos estrés y mayor sensación de
autonomía, aunque también con cierta disminución de satisfacción y
aumento de soledad. Sin embargo, cuando la soledad era elegida de forma
consciente, los efectos negativos se reducían significativamente.
Preferir quedarse en casa no implica desinterés por
las relaciones sociales, sino que refleja una capacidad de
autodeterminación que permite equilibrar la interacción con otros y el
cuidado de las propias necesidades emocionales y de bienestar.
Cómo la calidad del tiempo a solas influye en tu bienestar
Los expertos coinciden en que lo importante no es
únicamente la cantidad de tiempo que pasamos solos, sino también cómo lo
aprovechamos. Actividades que fomentan la relajación, la reflexión o la
creatividad pueden convertir la soledad en una experiencia
enriquecedora, mientras que momentos de inactividad forzada o
aburrimiento tienden a generar malestar.
El estudio de Scientific Reports destaca que los
beneficios de quedarse en casa se intensifican cuando las personas
sienten control sobre su decisión y pueden organizar sus actividades de
manera eficaz.
Además, los investigadores subrayan que la soledad
no es una experiencia homogénea ni estática. La percepción de estar solo
puede variar según el contexto, la actividad realizada y la calidad de
las relaciones sociales fuera de esos momentos.
Esto explica por qué algunas personas disfrutan de
ratos a solas sin que esto afecte su vida social, mientras que otras
pueden sentir aislamiento si la soledad se percibe como obligatoria o
carente de propósito.
https://www.infobae.com/espana/2026/01/22/que-significa-preferir-quedarse-en-casa-a-salir-con-tus-amigos-segun-la-psicologia/
La
memoria nos alerta sobre el presente
Con el fin de promover la reflexión ética y social,
la ONU estableció en 2005 el 27 de enero como Día Internacional de
Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto
Por Sofía Débora Levy
El año 1945 marca el final de la Segunda Guerra
Mundial y del Holocausto, un proyecto genocida perpetrado por los nazis
contra los judíos y otros grupos considerados infrahumanos.
En consecuencia, como actualización de la Sociedad
de Naciones y con el objetivo de promover la paz entre los pueblos en el
ámbito político internacional, se creó la Organización de las Naciones
Unidas (ONU), que promulgó la Declaración Universal de los Derechos
Humanos en 1948, ampliando la primera Declaración establecida tras la
Revolución Francesa. Desde entonces, sus 30 artículos buscan contribuir
a la promoción de la igualdad de derechos, la justicia y la libertad
para todos. Aún no hemos alcanzado una realidad universal de esta
magnitud, y los derechos humanos guían un camino que a menudo resulta
largo, pues está plagado de avances y retrocesos.
Con el fin de promover la reflexión ética y social,
la ONU estableció en 2005 el 27 de enero como Día Internacional de
Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, en alusión a la
fecha de liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz
en 1945. En ese campo fueron asesinadas más de un millón de personas,
entre ellas judíos, gitanos, personas con discapacidad, individuos
antisociales y otras minorías.
Durante los doce años del régimen nazi, las
personas de ascendencia africana, también consideradas racialmente
inferiores a los arios, fueron perseguidas, ridiculizadas, excluidas
socialmente y obligadas a esterilizarse.
En el marco de cumplirse 90 años de que la Alemania
nazi albergó los Juegos Olímpicos de Berlín (1936), recordamos entre
tantos deportistas que han sido hostigados al atleta más popular Jesse
Owens, un velocista afroamericano que ganó cuatro medallas de oro. En
esta celebración global, el racismo impuesto por los nazis tuvo que
doblegarse ante el campeón.
Para combatir las ideas nazis, que no
desaparecieron en 1945, cada 27 de enero la Campaña global #WeRemember
del Congreso Judío Latinoamericano convoca a acciones y publicaciones en
redes sociales con un mensaje comprometido a recordar, no olvidar, la
tragedia del Holocausto, honrando la memoria de aproximadamente 11
millones de víctimas de grupos considerados "Unerwünscht“,
“Indeseables”, asesinados por los nazis, de los cuales 6 millones eran
judíos.
De esta manera, se libra la lucha contra la
banalización del Holocausto, que, especialmente tras el ataque al sur de
Israel el 7 de octubre, ha alimentado el discurso de odio contra los
judíos en diversas partes del mundo. Se llevan a cabo discursos y
acciones terroristas contra judíos, cristianos y otros considerados
enemigos religiosos y geopolíticos por extremistas que han aprendido a
odiar y matar sin considerar ningún diálogo posible con quienes
consideran diferentes e indeseables. Los hechos terroristas no pueden
normalizarse y requieren una respuesta unificada.
Por lo tanto, la campaña #WeRemember 2026 evoca la
memoria del pasado como una advertencia no solo para el futuro, sino
también para el presente. El Holocausto, visto como un proceso, comenzó
con discursos de odio y ataques sorpresivos contra personas en bares,
restaurantes y en las calles, incluso antes de que el nazismo se
convirtiera en el régimen establecido, con la facultad de sus
representantes de legislar a favor de sus fines genocidas. Hoy, el
mensaje de WeRemember es una responsabilidad para mantener la libertad
de expresión, culto, educación y cultura como prácticas democráticas en
sociedades pluralistas.
* Comisionada para la Memoria del Holocausto del
Congreso Judío Latinoamericano y miembro del Consejo de Educación y
Medios de Comunicación de StandWithUs-Brasil.
https://www.infobae.com/america/opinion/2026/01/24/la-memoria-nos-alerta-sobre-el-presente/
Cuando ya no queda nadie para contarlo: América Latina frente a la
prueba de la memoria
Mientras se apagan las voces que fueron prueba viva
del horror del Holocausto, América Latina enfrenta un desafío decisivo:
sostener la verdad histórica en tiempos de olvido, relativismo y odio
normalizado
Por Marina Rosenberg
La
memoria histórica del Holocausto
La memoria histórica del Holocausto enfrenta
desafíos crecientes en América Latina ante el avance del olvido y la
desinformación (Reuters)
El Holocausto no comenzó en las cámaras de gas.
Comenzó antes: cuando una sociedad aceptó que la verdad es negociable,
que el odio podía presentarse como una opinión más y que la historia
podía “reinterpretarse” como si fuera solo un rumor.
Este 27 de enero, cuando el mundo conmemora el Día
Internacional en Memoria del Holocausto, la pregunta no es solo cómo
recordamos, sino si estamos dispuestos a defender la verdad cuando ya no
queden testigos. En América Latina, la desinformación, la banalización y
el relativismo avanzan al mismo ritmo que se apagan esas voces. En los
últimos años han muerto sobrevivientes cuya existencia era, en sí misma,
una forma de evidencia: personas que no “opinaban” sobre el Holocausto,
sino que habían vivido sus horrores en carne propia y que pasaron
décadas contando, en escuelas y auditorios, lo que ocurre cuando un
Estado decide que hay vidas prescindibles.
Samuel Gutman, por ejemplo, fue reconocido en
Colombia como su último sobreviviente; Eva Schloss –conocida por su
trabajo incansable como testigo y educadora y por su relación con la
historia de Ana Frank– dedicó su vida a narrar lo que la persecución
nazi le arrebató a su familia y a Europa. Cuando personas así mueren, no
se va solo una biografía: se pierde una manera de mirar la historia sin
filtros. Y el archivo, si no se enseña ni se activa, termina diluyéndose
entre el ruido.
Ese ruido hoy se puede medir. La encuesta Global
100 de la Liga Antidifamación (ADL) lanzó en 2025 una alarma para
América Latina: el 22% de la población de la región no ha escuchado
hablar del Holocausto y, lo que es aún más grave, el 26% de los jóvenes
del continente tampoco ha oído hablar de él. A esto se suma un dato que
debería helarnos la sangre: el 18% cree que la cantidad de judíos
asesinados ha sido exagerada por la historia, y solo el 41% de los
jóvenes entre 18 y 34 años considera que el Holocausto ocurrió y que el
número de víctimas ha sido descrito de manera correcta.
Esto no describe solo desconocimiento: describe un
clima. Cuando una sociedad se habitúa a la sospecha, se convierte en
terreno fértil para cualquier relato manipulador que necesite degradar a
un grupo humano para justificar abusos: hoy contra judíos, mañana contra
migrantes, opositores, pueblos indígenas, comunidades minoritarias o
periodistas.
América Latina no puede mirar este problema desde
afuera. No solo porque aquí también viven comunidades judías que han
sido blanco de estigmas y ataques, sino porque la región conoce –por
experiencia propia– el mecanismo que precede a la atrocidad: primero el
lenguaje, después el enemigo fabricado, luego la violencia convertida en
rutina.
Si bien en algunos países existen marcos
normativos, políticas educativas o declaraciones institucionales que
impulsan la enseñanza de estos temas, el desafío de fondo no es
jurídico: es pedagógico y cultural.
No basta con que el Holocausto aparezca una vez al
año ni con que quede relegado al capítulo de la Segunda Guerra Mundial
como un tema de “historia universal”. Tiene que volverse transversal y
con enseñanzas contemporáneas: estar en historia, ciudadanía, ética,
educación digital; formar docentes; ofrecer materiales adecuados;
enseñar a distinguir evidencia de propaganda; explicar cómo funcionan
los discursos de odio y cómo, con el tiempo, terminan convertidos en
política pública o normas culturales.
Porque hoy el negacionismo rara vez entra con
uniforme. Entra como ironía, como cansancio (“otra vez lo mismo”), como
sospecha (“seguro exageran”), como falsa neutralidad (“hay dos
versiones”). Y si la escuela –y el Estado– no ofrecen un relato robusto,
ese espacio lo ocupan las redes sociales con su economía perfecta: lo
más emocional, lo más escandaloso, lo más falso.
Este 27 de enero, la frase “Nunca Más” no puede ser
solo ceremonial. Tiene que ser un compromiso verificable: enseñar con
rigor cuando ya no haya testigos; proteger la verdad histórica como un
bien público; entender que la memoria no es nostalgia, sino prevención.
Porque si dejamos que el tiempo haga su trabajo –si aceptamos que
recordar es opcional y que la verdad viene con comillas– el olvido no
llega solo. Llega acompañado. Y siempre pide algo a cambio.
*Marina Rosenberg es la vicepresidente sénior de
Asuntos Internacionales de la Liga Antidifamación (ADL). @_MarinaRos
https://www.infobae.com/america/opinion/2026/01/24/cuando-ya-no-queda-nadie-para-contarlo-america-latina-frente-a-la-prueba-de-la-memoria/
La verdad no sé encuentra en multitud de opiniones
sino en la evidencia.
Descartes
Aristóteles, Kant y el general Perón
| Perfil
https://share.google/4mbBpMivzT1fCFr7i
La frase "la única verdad es la realidad" se
atribuye principalmente al filósofo griego Aristóteles, pero fue
popularizada en Argentina por el líder político Juan Domingo Perón,
quien la usó para justificar decisiones políticas, y también se ha
asociado a la idea de la Realpolitik de Bismarck, enfatizando la
importancia de los hechos concretos sobre las ideologías abstractas.
Origen Filosófico (Aristóteles):
Aristóteles vinculaba la verdad con la realidad y
la sustancia, alejándose de las ideas platónicas, y esta frase resume su
enfoque en lo que es tangible y observable.
Uso Político (Perón y la Realpolitik):
Perón la hizo famosa en la política argentina,
adaptando un concepto que también resuena con la política pragmática (Realpolitik)
de Otto von Bismarck, que busca el poder y los intereses nacionales por
encima de principios abstractos.
Significado:
La frase implica que las decisiones y el
entendimiento deben basarse en lo que es (la realidad) y no en deseos,
ideologías o idealismos, un concepto fundamental en la teoría realista
de las relaciones internacionales.
La única verdad es la realidad. Hace 5 décadas el
presidente Juan… | por Daniel Molina
https://share.google/e3OSxAMDPPafHTcI2
Verdad - Wikipedia, la enciclopedia libre
https://share.google/iQy15tsVcKQ8Y1fKW
84440704.pdf
https://share.google/qSd0tDM85PwZqtrgc
Aristóteles, Kant y el general Perón | Perfil
https://share.google/4mbBpMivzT1fCFr7i
La frase "la única verdad es la realidad" se
atribuye principalmente al filósofo griego Aristóteles, pero fue
popularizada en Argentina por el líder político Juan Domingo Perón,
quien la usó para justificar decisiones políticas, y también se ha
asociado a la idea de la Realpolitik de Bismarck, enfatizando la
importancia de los hechos concretos sobre las ideologías abstractas.
Origen Filosófico (Aristóteles):
Aristóteles vinculaba la verdad con la realidad y
la sustancia, alejándose de las ideas platónicas, y esta frase resume su
enfoque en lo que es tangible y observable.
Uso Político (Perón y la Realpolitik):
Perón la hizo famosa en la política argentina,
adaptando un concepto que también resuena con la política pragmática (Realpolitik)
de Otto von Bismarck, que busca el poder y los intereses nacionales por
encima de principios abstractos.
Significado:
La frase implica que las decisiones y el
entendimiento deben basarse en lo que es (la realidad) y no en deseos,
ideologías o idealismos, un concepto fundamental en la teoría realista
de las relaciones internacionales.
La única verdad es la realidad. Hace 5 décadas el
presidente Juan… | por daniel molina
https://share.google/e3OSxAMDPPafHTcI2
Verdad - Wikipedia, la enciclopedia libre
https://share.google/iQy15tsVcKQ8Y1fKW
84440704.pdf
https://share.google/qSd0tDM85PwZqtrgc
La única verdad es la
realidad
Por Daniel Molina
16 de diciembre de 2023
Hace 5 décadas el presidente Juan Domingo Perón
citó a Aristóteles y la frase del filtro griego ha quedado en la
historia política argentina: “la única verdad es la realidad”. En las
redes sociales y en los medios ya se va mostrando (con mucha menos
virulencia que la que se usaba en contra del kirchnerismo) las
contradicciones entre las medidas que toma el presidente Javier Milei y
los científicos de videos del candidato Javier Milei. Con esto se
ratifica lo dicho por el semiólogo Tzvetan Todorov cuando analizando las
campañas electorales francesas en la década de 1960: “Todo lo que se
dice en una campaña electoral no tiene nada que ver con la verdad, sino
con la bolsa del poder”.
En campaña escolares que Milei prometía que el
ajuste lo iba a pagar la política y la casta y ahora como presidente de
la Nación hace un ajuste que pagan todos los ciudadanos, en especial los
que menos tienen.
El tema no es que Milei ahora toma medidas que son
lo contrario de lo que prometió, sino comprender que jamás fueron
realistas las promesas que hizo. Aunque la Constitución se lo prohíbe,
si Milei cerrara el Congreso Nacional (eliminando no solo unos 300
cargos electivos sino millas de empleados que asisten a los
legisladores, además de gastos de funcionamiento de esa enorme
maquinaria pública) la reducción en el gasto público será mínima. Y
estamos hablando de una medida radical que solo pueden tomar los
gobiernos dictatoriales.
Cualquiera que conozca que significa el presupuesto
nacional sabe que el principal gasto público son las jubilaciones.
Cualquier plan de ajuste del gasto público que no recorte jubilaciones
no es realista. Es una medida que nadie quiere anunciar, menos ahora con
bombas y platillos, pero es la que realmente toma un gobierno que se
propone terminar con el déficit fiscal.
Es una medida tan dura, casi cruel, que el ministro
de Economía no la mencionó siquiera en su mensaje televisivo. menciona
medidas simbólicas menores como el cese de la pauta oficial a los medios
de comunicación (que son apenas unos 36 mil millones de pesos anuales
para millas de medios en todo el país; cifra que equivale a una hora de
intereses de las Leliqs que engrosan el déficit cuasi fiscal
constantemente).
La realidad ha llamado al presidente Milei no solo
a no cumplir ninguna de las ideas más alocadas que propone en la campaña
(y por la que logró ser el candidato más votado en las PASO de agosto
pasado), sino a no cumplir ninguna promesa hecha al electorado ni
siquiera cuando comenzó aceleradamente a moderar su discurso.
No solo en política económica, en todos los ámbitos
que inciden fuerte en la realidad de un país. Por ejemplo, en política
internacional. No solo no rompió relaciones con la “comunista” China,
sino que le envió una carta personal al presidente de ese país, Xi
Jinping, para que habilite el uso de yuanes del swap que negoció con el
gobierno anterior.
No hay seguimos solos en el Mercosur, sino que
Brasil sigue siendo nuestro principal comprador en el mercado
internacional y el “comunista” Lula fue invitado a la asunción
presidencial (invitación que no aceptó por el trato preferencial que
Milei le dedica al expreso Bolsonaro, enemigo activo del actual
mandatario brasileño). Algo similar sucede con EE. UU. y la preferencia
de Milei por el enemigo personal del actual presidente norteamericano,
Donald Trump.
De a poco, la cancillería argentina va tratando de
reencauzar las relaciones internacionales deterioradas por las
declaraciones que tenía el actual presidente cuando era candidato y
creación que la posibilidad de gobernar era utópica. La transformación
radical que está sufriendo el Javier Milei que accedió a la Presidencia
hace apenas 6 días se conoce como “El Teorema de Baglini”, por el
legislador de la UCR mendocina (Raúl Baglini) que lo “inventó” hace más
de 30 años.
Ese teorema sostiene que el grado de radicalidad de
las propuestas de un partido o de un directorio político es inversamente
proporcional a sus posibilidades de acceder al poder.
Es decir, que mientras un partido o un dirigente
sienten que están lejos de ganar una elección sus propuestas pueden
darse el lujo de ser tremendistas y hasta completamente irracionales
(como claramente sucedió con el Milei que iba a los programas de TV a
hacer circo).
Pero a medida que se acerca al poder (y mucho más
si obtiene la Presidencia) esas propuestas se van moderando y haciendo
cada vez más raciales, de acuerdo con la lógica política tradicional.
En apenas 150 horas de gobierno Milei ha confirmado
todo lo que la ciencia política sabe desde siempre: no se puede gobernar
sin pragmatismo ni sostener en el gobierno los delirios que le dan
rating en los programas de TV.
La desprestigiada política terminó dominando al
león.
https://rayovirtual.medium.com/la-%C3%BAnica-verdad-es-la-realidad-b4634d7a08cb